viernes, 13 de septiembre de 2013

David Delfín triunfa sin pisar Cibeles

“Yo no tengo la culpa de que todos mis amigos sean genios”. Esta declaración de principios no es mía, la autoría pertenece a la gran Paloma Chamorro, de la que diré a los más desmemoriados que, entre otras cosas, fue la creadora del ya mítico programa de televisión “La Edad de oro”. Servidor que no duda en reconocer cierta tendencia a usurpar y hacer propias cosas ajenas, siempre pone en su boca tal premisa cuando le acusan de ser amiguista y endogámico al hablar de personas que forman parte de su vida. Esto me ha pasado esta semana y por partida doble.
Alaska, Leonor y yo en la exposición de David (foto: Mario Vaquerizo)
La primera, el martes tras asistir al concierto de Raphael en el teatro de La Zarzuela. La segunda, ayer mismo al acudir a la inauguración de la exposición “Interiores” de David Delfín en la madrileña galería de arte La Fresh Gallery regentada y dirigida por mi también íntima Topacio Fresh.
Y es que David Delfín es un artista completo en el sentido más amplio de la palabra, o mejor dicho en el sentido más warholiano. Delfín es conocido por su faceta de diseñador de moda, pero también es dj, también es esteta, también es ideólogo y también artista plástico. Y así lo demuestra en esta exposición con obras de pequeño y gran formato en papel y trazo a lápiz en los que se refleja su rico y variado universo: Liberace, la travesti mediática La Veneno, Madonna, Londres, su perrita Ali y un sinfín de alta y baja cultura que entusiasmó a todos los allí congregados, que fueron muchos. Desde indies pre adolescentes con pantalón pitillo, fan-fatales, anónimos, hasta famosos de nivelón comoLeonor Watling con la que me reencontré tras varios meses sin vernos, contagiándome su entusiasmo ante la inminente grabación del nuevo disco de Marlango.
Por allí también puede saludar a Maxim Huerta, la gran Bimba Bosé, Elena Benarroch, Juan Gatti y la mujer más guapa del mundo: Bibiana Fernández a la que ni el típico e insoportable dolor de muelas consigue robarle estilazo. Hablamos de lo bien que lo pasamos en nuestras intervenciones en el programa de Ana Rosa Quintana y de nuestra fascinación por Instagram. Ella es la reina de esta red social. La utiliza como nadie y sus fotos deberían exponerse ipso facto, aunque ella no tenga ni quiera tener ninguna pretensión artística. Y así, entre cerveza y pitillo transcurrió una de las mejores veladas en lo que va de mes.
David Delfín, protagonista de la exposición (foto: Mario Vaquerizo)

Y a mí que me gusta reflexionar aunque no lo parezca. Al llegar a casa tras pasarme por la tienda deLouboutin donde ejercí de Dj y tombolero en una rifa junto a Alaska (que en breve se marcha a Londres a grabar) pensé que David Delfín es un triunfador y que ha vuelto arrasar en la Semana de la Moda sin necesidad de desfilar en Cibeles. Y es que la moda no es solo trapitos (por cierto, desde aquí desmiento que su ausencia sea por motivos económicos, son otros mucho mejores: no estancarse y hacer algo diferente). Y es que David es un genio. Pero yo no tengo la culpa. Enhorabuena.


jueves, 5 de septiembre de 2013

En tu fiesta me planté

Reconozco que me encanta una fiesta. No lo puedo evitar. Pero no solo por el significado festivo y lúdico que engloba el término, sino por todo lo que se genera alrededor de un verdadero y auténtico festín. Léase: buena compañía, gran catering, cantidad ingente de bebida, cotilleo, reencuentros sociales y verdaderos descubrimientos personales. 
Con Alaska, Almodóvar y Bibiana Fernández en el Baile de la Rosa (foto: Gtres)
Servidor, que ya roza la cuarentena, y que desde siempre ha sido y ha ejercido de animal social, puede presumir de llevar a sus espaldas infinidad de veladas que no solo han quedado para la posteridad en la retina particular del que esto escribe, sino también en la “memoria colectiva fiestera” (en el buen sentido de la palabra). Y es que he asistido a múltiples, variados y memorables actos; a veces como invitado y a veces como partícipe.
De las primeras aún sigo recordando la felicidad infinita por la entrega del primer Óscar hollywoodiense a Pedro Almodóvar gracias a su obra maestra 'Todo sobre mi Madre'. Fue en el Casino de Madrid con toda la concurrencia borracha de emoción y rodeado de buena música, decoración absolutamente finísima-barroca y grandes dosis de hedonismo y frivolidad. Como participante aún me emociono al evocar el desembarco en el hotel de Paris de Mónaco para actuar en el Baile de la Rosa junto a mi grupo punk-pop-rock Nancys Rubias ante la mirada cómplice y educada de la gran Carolina de Mónaco y toda la beauty people monaguesca. Eso por no hablar de la categoría de “fiestas improvisadas en casas particulares”, de las que la reina es mi íntima, querida, generosa y admirada Elena Benarroch.
Así que sigan mi consejo: jamás otorguen a la palabra FIESTA un tono negativo y peyorativo. Eso lo dejaremos para los aburridos, serios y prejuiciosos, porque les aseguro, y no me equivoco, que en todas y cada una de la fiestas a la que cualquier hijo de vecino acuda siempre se aprende de todo. Y además se disfruta.
Es este el leitmotiv del blog que les ocupa (gracias a Yahoo) en el que semanalmente les daré cuenta de todas y cada una de las fiestas a las que asista. Para todos aquellos que aún no me conozcan, (perdón, aún no me he presentado, soy Mario Vaquerizo) les diré que suelo asistir a todo tipo de saraos. Desde los más lumpen a los más aristocráticos, desde los más snobs a los más elegantes, desde lo más chonis-periféricos a los más rancios…
Así que no lo olviden, están ante un blog escrito y fotografiado por alguien que hizo propio uno de los estribillos más tarareados de la historia del pop español: “En tu fiesta me planté…”. Eso sí, siempre con educación y sin perder la sonrisa y la elegancia.
Hasta la semana que viene, mientras tanto disfruten de este inicio de septiembre, el mes de lareentré y las fiestas. ¡¡Y yo tan feliz!! Están avisados.